Cirugía de Ojos. Cirugia láser ocular.
Arbolitos quemaron a niños...
Las advertencias del Ministerio de Salud sobre el peligro que representa para los niños el jugar con triquitraques, silbadores, cohetes, arbolitos y carga-cerradas, no fueron suficientes para evitar que se presentaran niños quemados, a los hospitales.
Después de las cero horas del 25 de diciembre, al Hospital Fernando Vélez Paiz llegaron tres casos de niños quemados por pólvora. Los pequeños con edades de 9, 12 y 13 años se quemaron jugando con arbolitos de navidad.
“Los últimos que han venido a partir de las doce de la noche han sido por pólvora, en especial por arbolitos”, confirmó Álvaro Quezada, médico general de cirugía plástica.
Señaló que el problema con los arbolitos es que los adultos no los consideran juguetes de alta peligrosidad, pero la verdad es que no todos los niños tienen cuidado al encenderlos.
“Por lo general los niños los agarran y los quieren encender en la mano y es donde les explotan”, explicó Quezada.
Enrique Arauz, de 12 años, es uno de los niños que resultó con quemaduras en su mano derecha al encender un arbolito de pólvora en su mano.
“Antes de quemarme andaba alegre, después de eso me quedé triste. Eso fue como a la una de la mañana”, expresó Arauz mientras esperaba 20 minutos con su mano bajo un chorro de agua sobre la zona quemada.
Raquel Velásquez, madre de Enrique, relató que a su hijo le dieron dinero y él decidió comprarse un arbolito, y llegó con la mano quemada.
Enrique dijo haber aprendido la lección y prometió no volver a jugar con pólvora.
El caso más delicado que se presentó en el Hospital Vélez Paiz en la víspera de Navidad fue el de un niño de 13 años que encendió un arbolito en el suelo, pero se agachó para verlo.
“El más grave ha sido un niño al que el arbolito le explotó y le quemó la cara, los ojos, párpados, cejas, pestañas y tiene un edema que no le permite abrir los ojos”, describió Quezada.
Manifestó que a este niño le pueden quedar manchas en la cara y en la frente, donde se presentan las lesiones más profundas.
“Lo encendió, lo puso en el suelo y se agachó para ver qué pasaba y en eso explotó”, comentó el médico.
El menor fue valorado en el hospital de especialidades de oftalmología y luego fue trasladado al Hospital Metropolitano.
Quezada comentó que no todos los niños con quemaduras quedan internados en el hospital, porque algunos llegan estables y no requieren quedarse en el centro asistencial.
Sin embargo, explicó que a los niños que llegan quemados por pólvora se les da cita cada cierto tiempo para saber cómo evolucionan, ya que las quemaduras con este tipo de productos pueden empeorar con el tiempo.
El propio 24 de diciembre durante el día habían ingresado tres niños quemados por otras sustancias, uno de dos meses, otro de 23 meses y uno de dos años. Quezada pidió a los adultos no tener cerca a los niños al manipular sustancias calientes.
Álvaro Quezada, médico general de cirugía plástica, del Hospital Fernando Vélez Paiz, explicó que la mayoría de casos de niños quemados durante estas fechas, ocurre porque los niños manipulan pólvora .
Explicó que en vista de que es imposible cumplir con el ideal de cero pólvora en Navidad o no más venta de estos productos, se debe tener mucho cuidado con los niños.
“Es mentira que el niño haga caso. Creo que lo ideal sería que el adulto esté con ellos siempre. Pues si van a comprar un arbolito, una candela o una triquitraque, que el papá, el tío o alguien esté con ellos”, recomendó Quezada.
Quezada sugirió que si los pequeños manipulan arbolitos de pólvora, los adultos deben cerciorarse de que los ponen en el suelo antes de encenderlos.
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