(RPP Noticias) Las tensiones de la vida diaria, el llamado stress, se refleja en el rostro. Hay personas, tanto hombres como mujeres, que debido al exceso de trabajo o las preocupaciones del hogar terminan con las facciones endurecidas y hay veces que hasta son incapaces de sonreír porque la comisura de sus labios sufre una suerte de calambre. Si esta situación no se controla a tiempo, la persona puede sufrir una parálisis facial por lo que sólo queda un camino: el preventivo.

La Masoterapia Facial puede ser definida como una combinación de maniobras y técnicas realizadas en forma armónica y metódicamente con objetivos preventivos, terapéuticos y estéticos. Sin embargo, los médicos conocen la importancia de incorporar a las técnicas occidentales de la masoterapia los aportes de la medicina y filosofía orientales, basadas en el concepto de energía vital, y del "movimiento humanístico" o "potencial humano".

Así, el masaje logró ampliar su campo de acción para conseguir el bienestar integral del ser humano, al intentar "desbloquear" el flujo energético de determinadas zonas corporales asociadas con inhibiciones, traumas y conflictos que modifican la estructura muscular y el funcionamiento orgánico.

El masaje, aplicado con la mano en su totalidad, constituye también una forma de comunicación con la persona que se atiende.

“No aplicamos las maniobras como si fueran ejercicios matemáticos o mecánicos, sino que apelamos a nuestra intuición, psicología y capacidad para detectar, a partir del tacto, las tensiones y alteraciones del cuerpo de quien recibirá el masaje”, señala la doctora Guisela Martínez Castro, médico cirujano y especialista en Medicina Estética.

“Antes de una sesión, nos gusta y consideramos importante dialogar con la persona que acude a nosotros con el objetivo de establecer una conexión que nos ayude a conocernos y darle calidez al ambiente. Es importante una anamnesis previa, que se traduce como la relación Médico – Paciente , porque somos dos seres humanos abocados a dar y recibir ayuda, así como también somos energía en constante movimiento e intercambio.

Luego que la paciente ha conversado con el médico, hay que seguir una serie de pasos que se inician con una limpieza facial con leche de limpieza de papaya y pepino.

“A continuación viene la colocación de aceites esenciales antes del masaje tras lo cual se produce el llamado Drenaje linfático facial a través de la Digitopuntura Facial. Este proceso toma entre 15 y 20 minutos”, señala por su parte Bianca Bonificacio, fisioterapeuta.

Transcurrido el tratamiento anterior la paciente es sometida al Masaje facial final de relajación, luego del cual se aplica la Mascarilla Antiestrés y finalmente la Mascarilla tensora de colágeno y elastina. El ciclo se cierra con la aplicación del Bloqueador solar 100 Hidroface.

La masoterapia garantiza beneficios en la piel (vasodilatación superficial, eliminación de impurezas y renovación del manto emulsionado, aumento del metabolismo cutáneo, acción sedante o estimulante sobre las terminaciones nerviosas cutáneas, estímulo del bulbo piloso y aumento de las secreciones.

En el tejido muscular se obtiene la eliminación de la fatiga, mejoramiento de la respuesta del músculo y reducción de las contracturas.

En el sistema nervioso el tratamiento provee armonización, generación de reflejos que producen modificaciones nerviosas, químicas, funcionales y energéticas.

En la circulación, estimulación del flujo sanguíneo y linfático que favorece los intercambios celulares, el drenaje y la movilización de sustancias tóxicas.

En el tejido adiposo, descongestión y reabsorción mediante maniobras y productos determinados.

“Si aplicamos masajes sobre el cuerpo para mantenerlo joven y firme, ¿por qué no aplicar el mismo principio a los músculos del rostro? Hay varias razones por las que a los músculos del rostro no se les presta la misma atención que a los del cuerpo. Por un lado creemos que hay otros métodos, (cosméticos o cirugía) más inmediatos para conseguirlo y por otro desconocimiento de la complejidad y la importancia para nuestro aspecto de la musculatura de la cara”, señala la doctora Martínez.

La musculatura facial consta de cincuenta y siete músculos que hay que trabajar con una batería de toques muy concretos. Su práctica estimula la circulación y oxigena los tejidos, lo que hace que mejore el tono de la piel. Como por otra parte este ejercicio pasivo hace que los músculos ejercitados aumenten en tamaño y fortaleza, el rostro adquiere firmeza y sus volúmenes se definen.

Los masajes faciales son fantásticos para evitar las tensiones que se van reflejando a lo largo de la vida, y generalmente de forma negativa en nuestra expresión facial.

“Son mejoras que se aprecian a simple vista: el contorno de ojos es la zona más agradecida porque la tonicidad de los músculos orbiculares elimina las bolsas y las ojeras y la apariencia de ojos cansados. Y de otro lado se atenúa el pliegue que va desde la nariz a la comisura de los labios que es el llamado surco nasogenenano.Y una última ventaja, como los músculos de la cara son más pequeños que los del resto del cuerpo, reaccionan a los masajes mucho más rápidamente”, describe la doctora.

Aunque no parezca nuestro rostro también necesita ponerse en forma, y si sigues estos ejercicios, irradiarás energía y frescura y tu maquillaje lucirá mejor. No desperdicies la oportunidad de cuidar tu rostro y verte más joven, solo requieres de veinte minutos diarios. Inténtalo que no te arrepentirás.

Doctora Guisela Martínez Castro, médico cirujano, especialista en Medicina Estética. Bianca Bonifacio, fisioterapeuta. Vita Nova Medical Spa, avenida Guardia Civil 835, San Isidro. Teléfonos 225-2111 y 226-1333.

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