Si usted es de los que no cree en los milagros, la siguiente historia tal vez le haga cambiar de parecer... En el Hospital regional de Tenerife, España, Danilo Armendáriz, de escasos 8 años de edad, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente para realizarle un trasplante de corazón. Durante la operación todo marchó en orden, pero casi al finalizar, el electrocardiograma dejó de marcar las oscilaciones normales y sólo se dibujaba en la pantalla una línea.

Alarmados, los médicos hicieron todo lo posible por hacer que el nuevo corazón funcionara. Pero todos los esfuerzos fueron inútiles, ni las máquinas que bombeaban la sangre artificialmente pudieron hacer nada. ¡Danilo había muerto!

Confirmada su muerte, el médico a cargo, Alvaro Torreblanco salió a darles la terrible noticia a sus familiares, quienes se soltaron en un triste llanto. Mientras tanto en la sala de cirugía el cuerpecito siguió conectado a los aparatos, en lo que el galeno en jefe extendía un certificado de defunción.

Transcurrieron algunos minutos en los que los facultativos realizaban una serie de papeleos. Luego se ordenó que desconectaran los aparatos del cadáver, al hacerlo, la doctora suplente Blanca Albarrán, se dio cuenta de que la línea del electrocardiograma estaba oscilando débilmente. Consternada fue a avisarle al doctor Torreblanco y todos corrieron al interior de la sala de operaciones... ¡Efectivamente, el electrocardiograma estaba registrando algo!

Esperando un milagro, redoblaron sus esfuerzos y Danilo poco a poco regresó a la vida. La noticia fue muy comentada y para sus familiares había ocurrido un milagro. Pasó el tiempo y a la semana de la intervención, Danilo ya podía sentarse al lado de su cama del hospital. Entonces es cuando platicó algo realmente más insólito que su resucitamiento.

Danilo, con sus palabras infantiles comentó: "Recuerdo que me durmieron y todo se volvió oscuridad a mi alrededor. De pronto me vi en un jardín grandísimo, lleno de flores, árboles, plantas, todo verde... ¡y un río con aguas muy limpias! Estaba mirando el agua cuando de pronto sentí que «algo» se había desprendido de mí y me sentí muy ligero y con mucha paz y tranquilidad". "En el agua vi la sala de operaciones y a los médicos tratando de revivirme.

También vi a papá y a mamá llorando. Me incorporé y caminé por el jardín y vi que a lo lejos estaba un puente que atravesaba el río. Del otro lado del río había muchos niños vestidos de blanco que jugaban con gran felicidad y me gritaban que cruzara el puente y que me reuniera con ellos. Me dirigí hasta donde estaba el gran puente de piedra".

"Cuando estaba a punto de atravesar el puente, una luz se me interpuso. Esa luz tenía forma humana y no le podía ver la cara". "Una voz dulce y llena de amor me dijo: «No trates de a travesar el puente. Todavía no es tu tiempo. Regresa al mundo, con tus padres y tus familiares. Todavía te faltan muchas cosas por hacer y ya te llegará el momento en que cruzarás el puente »".

Danilo terminó diciendo: "Regresé decepcionado y crucé por el jardín. De pronto sentí mucho frío y que todo me daba vueltas. Abrí los ojos y vi todo borroso. Luego escuché que los médicos decían que había ocurrido un milagro". Danilo se recuperó totalmente y las tomografías cerebrales que le hicieron, demuestran que sus neuronas y su masa encefálica no sufrieron daño alguno, a pesar de que no hubo oxígeno en el cerebro por un buen espacio de tiempo.

Y Créalo o No Así Fue... como después de haber permanecido por diez minutos muerto, sucedió el milagro y el pequeño Danilo ¡resucitó!.. y lo mejor aún, es que sin ningún daño cerebral.

¿Cuál de estas bellezas femeninas crees que mantiene el mejor cuerpo?

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