Para el padre Dayro Rico de la Iglesia Católica St. Joseph en Athens Dios o la Virgen pueden manifestarse pero también la autoridad eclesiástica es muy cuidadosa al hablar sobre estas expresiones.

“No se sabe qué realidad haya en las estatuas o por ejemplo en las pinturas, depende de los materiales utilizados que a veces con el paso del tiempo cambian, mas la Iglesia no está en contra de las manifestaciones de Dios y lo que hace es investigar la situación”, asegura.

Rico, quien se ordenó hace tres años como sacerdote y lleva el mismo tiempo trabajando para este templo, piensa que los verdaderos milagros ocurren cuando se transforma la vida de las personas.

“Algunos están en las drogas o en la prostitución y aunque parece imposible cambiar esa forma de vivir, cuando abren el corazón y se dejan tocar por Dios, él transforma sus vidas”, señala.

Rico, quien es colombiano, afirma que en su país las cinco o seis misas que se ofician a diario se llenan de gente pero que en Colombia hay más crimen, muertes y violencia.

“Usted ve a las prostitutas poniéndole velas a la Virgen para que les traiga más hombres, a los guerrilleros pidiendo para llevar a cabo sus cometidos. Pero la verdadera religión es lograr que la gente conozca el evangelio, la religión es la forma de expresar nuestra fe o de acercarnos a un dios”, advierte.

Más allá de la transformación personal, el Dr. Aquiles Ernesto Martínez quien es profesor asociado de Religión del Reinhardt College en Waleska (Georgia) y pastor ordenado de la Iglesia Unida Metodista (The United Methodist Church) opina que para hablar de milagros se debe tener en cuenta ciertas circunstancias.

“Es importante definir las palabras y colocarlas dentro de un contexto. Hay tres contextos, el de las tradiciones antiguas, en los libros sagrados como la Biblia o El Corán, se definirá a la luz de estos y de los valores de ese entonces porque la concepción del milagro se relaciona con el entorno en el que uno vive. Otro es bajo lo inexplicable y por último, está la combinación entre el primero y el segundo”, explica.

Este venezolano, quien lleva siete años como catedrático en tal universidad y alrededor de 20 como pastor, cree en lo sobrenatural, es decir, en sucesos como la cura repentina de una enfermedad.

“Un médico puede decir que es una cuestión mental, otra persona dirá que fue Dios y otra que fue su fe en Dios, pero la fuente del milagro o del cambio de vida es irrelevante lo que importa es que algo sucedió y esto es lo que llena el corazón y nutre la creencia en esa realidad”, sostiene.

El pastor agrega que el diccionario se refiere a milagro como algo que ocurre en la vida de un ser humano para lo cual no hay respuestas suficientes desde el punto de vista racional, científico y lógico.

“El hecho de que haya sucedido afecta y cambia la vida y le da orden y significado, llena tu corazón y te hace ser una mejor persona, para quien cree es algo grande”, afirma.

Para Martínez la fe y el poder de la mente son dos aspectos distintos pero inseparables porque el ser humano es una entidad completa (emociones, cuerpo, alma, espíritu) y si se cree en Dios se cree en lo sobrenatural.

Él considera que en EE. UU. el hispano encuentra la posibilidad de que se satisfagan algunas necesidades básicas (por lo menos empleo, comida y techo), pero señala que sobretodo en Georgia hay racismo y se tiene un nuevo rotulo que es el de hispano, hay elementos que le permiten redefinir quién se es y la persona se ve forzada a adaptarse.

“La fe cristiana se afecta porque, además, hay todo tipo de religiones, de todos los colores y sabores. Los latinos somos muy religiosos por cultura, por tradición aun aquellos no religiosos tienen un alto sentido de espiritualidad, creen en un dios, en la familia”, concluye.

Las iglesias se han convertido en un “refugio” o lugar al que los inmigrantes acuden en busca de ayuda.

“La iglesia está siempre llevando un mensaje de salvación para las personas más pobres y necesitadas. En Estados Unidos los más necesitados son un tipo de inmigrantes, aquí (Athens) la mayoría son hispanos procedentes de México”, cuenta Rico.

Rico agrega que estos latinos trabajan en el campo, en la industria avícola y son indocumentados. Necesitan asesoría sobre cómo pueden reclamar algunos de sus derechos como ir al hospital y organizaciones (Servicios Católicos) les ofrecen asistencia legal o laboral.

Y es que según Martínez en la comunidad latina hay muchas necesidades como la falta de empleo y el asunto migratorio. Él ha participado en varios foros migratorios porque considera que son actividades que permiten juntar esfuerzos y prever o prevenir que se cometan injusticias.

Las iglesias han desarrollado iniciativas como “El cobijón”, que hacen parte del programa “Soñar Despiertos” de la Pastoral Juvenil Hispana de la Arquidiócesis de Atlanta, el cual busca animar a los jóvenes a trabajar por la justicia social y proponer medios concretos de ayuda a las comunidades menos afortunadas de la sociedad.

El 18 de diciembre los jóvenes hispanos organizan una fiesta, cuya entrada o boleto es llevar una cobija, donde se recogen cobijas para donárselas a los más necesitados en el área.

La fe católica domina en gran parte las creencias religiosas de la población en Latinoamérica, se estima que hay 541 millones de católicos en el continente americano que comparten, entre otras la creencia en milagros y la devoción de diferentes santos.

‘El sacerdote de las manos milagrosas', así se le conoce al padre Mario Pantaleo, al que se le atribuyen los milagros de salvar vidas con solo postrar sus manos sobre los enfermos.

Pantaleo falleció el 19 de agosto de 1992, se le construyó un mausoleo en la ciudad de Buenos Aires. El padre sigue viviendo en el recuerdo de aquellos que le conocieron y que les brindó su mano cálida. Antes de morir pronunció estas palabras: “Al principio se van a quedar solos, pero después la gente llegará de a miles”. Hoy visitan su obra un promedio de 1.100 personas por mes.

La celebración de la aparición de la Virgen Morena ante el indio Juan Diego, hoy canonizado por el Vaticano y reconocido como el primer santo indígena, data desde 1531. Veinte millones de personas visitan la Basílica de Guadalupe al año, y en particular el día que la conmemora, el 12 de diciembre.

Por más de 350 años la imagen del Señor de los Milagros, pintada en el siglo XVII, es símbolo de la fe católica de los peruanos, quienes colman las calles de Lima durante octubre en una de las más importantes y multitudinarias fiestas religiosas de América Latina.

Muchos milagros han sido atribuido a esta imagen desde la época colonial, cuando Lima vivía azotada por dos grandes peligros: el ataque de los piratas y devastadores terremotos. Hubo una orden virreinal y varios intentos por borrarla pero todos fracasaron y el muro en el que fue pintado el Cristo crucificado permanece intacto hasta hoy día.

‘La Milagrosa', como se le conoce a esta dama de origen español, es venerada por miles de personas, no solo en Cuba, sino también en México, Chile, Argentina, Venezuela, España, Italia, Francia y Alemania, entre otros países.

A esta mujer se le atribuyen milagros relacionados con la salud. Cuenta la leyenda que Amelia Goiry de la Hoz ‘La Milagrosa', murió en 1901 de eclampsia (hipertensión) a los ocho meses de embarazo, fue sepultada con su hija entre las piernas y años después se abrió la tumba y se encontró al cuerpo intacto con la niña entre los brazos.

A unos días de su deceso, el pasado 2 de abril, las muestras de milagros atribuidos a Juan Pablo II llegaron al Vaticano para iniciar así su proceso de canonización.

This is cache, read story here