"Estoy eufórica pero triste al mismo tiempo, porque hay muchos de nosotros que no pueden estar aquí para ver esto", dijo Ana María Lamar, refiriéndose a los exiliados que perdieron la vida luchando contra Castro y a los balseros que se cree murieron tratando de abandonar Cuba.

Se estima que unos 650.000 descendientes de cubanos viven en Miami, la ciudad del estado de Florida que acogió a las oleadas migratorias que abandonaban la isla tras la Revolución encabezada por Castro en 1959.

Lamar, de 62 años, dijo que su padre fue uno de los que peleó en Bahía de Cochinos en 1961, un intento de Estados Unidos que fracasó en su objetivo de derrocar a Castro.

"El está celebrando en el cielo", dijo la mujer, llorando.

Los cubanos que llevan esperando desde hace casi medio siglo el final de la Revolución castrista han recibido con emoción el anuncio de Cuba y muchos de ellos piensan que ha llegado el momento de poner en marcha una serie de estrategias para concretar ese objetivo, explicó Efe.

Pese a las diferencias de opiniones _agregó_ en cuanto a lo que debe hacerse o sobre la realidad de lo que está sucediendo en Cuba, varios grupos anticastristas están acudiendo al llamado de su organización.

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