LA HABANA/AP — Poniendo de manifiesto sus ricas tradiciones espirituales, los cubanos elevaron plegarias esta última semana a las deidades africanas de la Santería o al Dios de los cristianos para pedir por la salud del presidente Fidel Castro y la paz para la isla caribeña.

Ataviado con una típica gorra de brillantes sobre su cabeza mulata, el babalawo o sacerdote de la Santería Alfredo Trujillo Peña confiesa estar preocupado. “Todo el que tiene que ver con algo espiritual debe pedir por la salud de las personas, en este caso del comandante Fidel Castroâ€, comentó compungido a la AP.

Con voz serena y llena de dichos africanos, Trujillo contó que una decena de sus hermanos babalawos consultaron a sus dioses los designios sobre el presidente.

“No queremos difundir públicamente las accionesâ€, manifestó a la AP el presidente de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, Antonio Castañeda. “Pero se están haciendo obras (pueden ser toques de tambores, ofrendas o rogativas) en beneficio del país y mucha gente ha llamado preocupada por el comandanteâ€, reconoció Castañeda, cuya institución agrupa a unos 3,700 babalawos. “A diferencia de los hombres comunes es Olodumare el que dispone de la vida y la muerte de los Jefes de Estadoâ€, explicó Castañeda. Olodumare, el mayor de los Orishas o dioses, representa al Universo.

En décadas pasadas, los cubanos nunca dejaron la Santería de lado ni cuando el sistema comunista mostró su rostro más ateo y miró con malos ojos a los religiosos de todas las denominaciones. Incluso en Miami, donde residen los principales enemigos de Castro y algunas personas festejaron el deterioro de la salud del presidente, santeros consultados por AP rechazan rogar explícitamente por el deceso de Castro.

“No rogaría para que nadie mueraâ€, manifestó Sandra León, una creyente cubano-americana de Florida, a quien le “emocionaría†personalmente una Cuba sin Castro, pero jamás se presentaría ante un santo u Orisha para pedirle algo semejante.

Incluso en Castro y en las cosas que rodearon su ascenso al poder, los creyentes ven signos de valor sagrado.

El negro y rojo de la bandera del Movimiento 26 de julio, por ejemplo, fueron interpretados desde el triunfo revolucionario de 1959 como un designio del dios Elegua, que usa esos colores y es el Orisha del destino, pues su función es abrir y cerrar las puertas de la vida y de la muerte.

Y por fin los católicos, la religión con la cual Castro mantiene las relaciones más tensas aunque el se educó en un colegio jesuita, rompieron el silencio guardado durante la semana y el viernes dieron a conocer un llamado al rezo para que Dios “ilumine†a los hermanos Castro y se mantenga la paz y fraternidad entre los cubanos.

Fuertemente enfrentados en la década de los años sesenta debido al creciente ateísmo de la revolución y la tendencia de algunos sacerdotes a defender a muchas familias de ricos expropiados, los nexos entre la Iglesia Católica y Cuba mejoraron sólo a partir de la visita del Papa Juan Pablo II en la década pasada.

Elián González envió ayer una carta a su “abuelito Fidelâ€, deseándole una pronta recuperación al líder que más tiempo se ha mantenido en el poder en el mundo y que según las autoridades locales se recupera bien después de una cirugía. González — que hace seis años estuvo en el centro de una disputa internacional por su custodia— publicó una carta en el periódico comunista Juventud Rebelde y la firmó junto a sus medios hermanos y primos.

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