Berta Helmann no ha podido apenas dormir después de que en la madrugada del sábado tres encapuchados asaltaran su chalé en Hondón de las Nieves mientras ella, -de nacionalidad suiza y sesenta años de edad-, y su marido, -un jubilado alemán de 73-, dormían en la habitación. Los ladrones, posiblemente ciudadanos de algún país del Este, actuaron con extrema violencia golpeando en la cabeza a Johanes Scholten con la parte posterior de un hacha, lo que le provocó una fractura craneal de la que todavía se restablece en el servicio de Neurocirugía del Hospital General de Alicante. También se ensañaron con ella hasta que los asaltantes consiguieron los números secretos de las dos tarjetas de crédito que se llevaron consigo junto a 850 euros, los teléfonos móviles y todas las joyas que había en la vivienda.

Berta está desde entonces «traumatizada» y estudia marcharse de España para residir en un país más «seguro». El episodio vivido ha cambiado por completo su idea de España. «Decidimos venir aquí en busca del buen tiempo y la tranquilidad pero después de esto todos nuestros planes se han venido abajo. De momento voy a esperar a que mi marido se restablezca y después seguramente pondremos a la venta el chalé y buscaremos otro destino».

Por lo pronto hoy mismo va a contactar con una empresa de seguridad para instalar una alarma aunque reconoce que esta medida tampoco le va a quitar el pánico que siente.

El matrimonio vive desde hace dos años en una casa de campo de Hondón de las Nieves situada a un kilómetro del casco urbano. «La pesadilla que me ha tocado vivir no la voy a olvidar nunca pero aún doy gracias porque mi hijo y mis nietas vinieron a visitarnos y se fueron tres días antes. Si hubieran estado aquí cuando se produjo el asalto las niñas hubieran sufrido daños psicológicos irreversibles», añadió Berta con la voz temblorosa.

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