LA HABANA.- Las primeras fotografías de Fidel Castro en su lecho de convaleciente, una inusual imagen de fragilidad de un hombre que ha gobernado enérgicamente Cuba durante casi medio siglo, causaron fuerte conmoción. La angustia trasciende las fronteras de edades, culturas e ideologías. Las fotografías pusieron realmente a los cubanos frente a la posibilidad de la muerte de su líder, sensación que fue reforzada por un documental exhibido por la televisión estatal, donde ex compañeros de armas, funcionarios y hasta el presidente venezolano, Hugo Chávez, hablan de Castro en pasado y casi con lágrimas en los ojos.

Al transferir sorpresivamente el poder el 31 de julio a su hermano Raúl tras una cirugía intestinal de urgencia, Castro afirmó que era una medida temporal. Pero las imágenes publicadas ayer en la portada de Granma, el diario del gobernante Partido Comunista, provocaron más preocupación que alivio entre quienes ansiaban verlo. “Cuando Fidel se vaya esto no va a ser fácil”, se lamentó Roberto, un contador de 31 años. “Siempre quise que las cosas cambiaran en Cuba, pero es mejor que él esté vivo. Los cubanos somos fidelistas y no seguimos a nadie más”, agregó. Un 70% de los cubanos nació después del triunfo de su revolución de 1959, por lo tanto, no conoce otro gobernante.

Castro dijo en un mensaje divulgado el domingo que su salud mejora, pero reconoció que todavía no está fuera de peligro y advirtió a los cubanos que deben estar preparados para cualquier cosa. El anciano líder, que el domingo cumplió 80 años, mandó decir que aun en su ausencia el país seguirá marchando perfectamente bien en manos de Raúl, un general de 75 años y sucesor designado por la Constitución. Raúl ha dicho que el Partido Comunista es el único “digno heredero” de Fidel Castro. Algunos ven en Raúl un pragmático que podría estimular en el futuro la iniciativa privada, como ocurrió durante la crisis económica desatada a comienzos de la década de 1990 por el derrumbe de la Unión Soviética. Raúl es considerado por muchos el cerebro de la tímida apertura. Pero otros, como Julio, un carpintero de 35 años, dicen que los cubanos están habituados a Fidel. Un taxista dijo que la gente siempre vio a Raúl como un militar y que la sociedad cubana es una estructura civil.

ENCUESTA¿Tiene armas en su casa?Si, pero no sé usarlas.Si, y sé usarlas.No tengo armas.

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