La siamesa guatemalteca que sobrevivió a la cirugía de separación de su hermana, realizada el pasado miércoles por un grupo de médicos locales, empezó ayer a mostrar señales de mejoría, lo cual incrementa sus posibilidades de vida.

«Ha empezado a mover su cuerpo y ya ha abierto sus ojos. Ésa es una buena señal de mejoría y nos da mayores esperanzas de que se pueda recuperar por completo», dijo ayer Edgar Reyes, uno de los especialistas que vigilan la evolución de la niña en la unidad de cuidados intensivos.

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