“Quería hacerme un implante de prótesis mamarias pero me animé a hacerme también la liposucción y la lipoinyección”, dice Luz Amparo con la voz quebrada.

Sin embargo para Luz Amparo, uno de los 3 procedimientos a los que se sometió: la lipoinyección, le salió muy cara, pues durante el procedimiento practicado por el doctor Carlos Humberto Bravo Nieto en Medellín, la grasa que debía ir a los glúteos se coló en las arterias. El cirujano Bravo no permitió que otro médico atendiera a Luz Amparo, asegurando que todo era normal y mejoraría, pero esto no fue cierto, la pierna de esta mujer operada en 2002 se había gangrenado.

Con lágrimas en sus ojos y con el dolor que se siente en el ambiente por tener que recordar, Luz Amparo, describe su primera tortura: “Primero me amputaron hasta el tobillo, luego hasta la rodilla y ya más adelante fue la desarticulación de la cadera”.

Los implantes de los senos también tuvieron complicaciones. “También se infectaron y se gangrenaron, me los tuvieron que retirar también”, dice Luz Amparo Tobón.

Y como si fuera poco durante el procedimiento Luz Amparo Tobón adquirió una infección intrahospitalaria que le afectó los riñones, el tratamiento para eliminar la bacteria y ayudar los riñones la dejó sorda.

“En este momento tengo una pérdida auditiva severa”, agrega.

Luz Amparo actualmente se encuentra en el proceso de acusación del señor Bravo y espera que se tomen las medidas necesarias para que no pueda hacerle un daño tan grande a otras mujeres.

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