Podemos definir la miopía como un defecto de la visión que consiste en que los rayos luminosos procedentes de objetos situados a cierta distancia de los ojos, forman foco en un punto anterior a la retina, es decir, la imagen se forma por delante de la retina debido a la mayor refracción del ojo, por lo que se trata de un exceso de potencia de los medios transparentes de los ojos con respecto a su longitud.
La miopía no suele ser de nacimiento, se suele generar entre los 6 y 16 años de edad, cuando hay más demanda que capacidad de visión.
Esta patología afecta a casi un 10% de la población y no suele producir cambios entre los 20 y 40 años a los afectados. La magnitud de la miopía se mide en dioptrías, siendo consideradas miopías severas aquellas con más de 6 dioptrías, y las personas que las padecen corren el riesgo de contraer problemas oculares más agudos como el glaucoma o desprendimiento de retina.

Históricamente, se practicaban intervenciones para curar la miopía que consistían en la extracción del cristalino en caso de miopías con alto número de dioptrías.
Posteriormente, las operaciones realizadas consistían en la extracción y congelación de la cornea, dándole nueva forma y variando su curvatura.
Actualmente la miopía se opera con la colocación de una lente divergente, capaz de formar imágenes virtuales de objetos situados en el infinito en el punto remoto del ojo, donde este puede verlos .Esta lente corrige simultáneamente la posición del punto próximo, se denomina lente intraocular y está recomendada para aquellos pacientes que tienen más de 12 dioptrías. La colocación de esta lente exige el paso del paciente por el quirófano, pero da mejores resultados que el rayo láser.
Hoy en día es la cirugía refractiva, con láser, la que tiene más aceptación, ya que no requiere el paso por el quirófano y los resultados son muy rápidos.
La primera técnica de cirugía refractiva fue la queratotomía radial, que hacía unos cortes en la cornea aplanando su centro y quitando un número de dioptrías, la intervención era artesanal, el problema es que las corneas quedaban muy sensibles.
El siguiente tipo de intervención que se realizó fue la del láser eximer, que pule el centro de la cornea para aplanarla.
La última tecnología con láser se llama Lasik, mediante la cual las dioptrías no se corrigen en la superficie de la cornea, sino en la zona intermedia y que consigue la corrección de la miopía en una intervención que dura apenas 10 minutos.


Links de interés: http://www.fjd.es/ConsejosSalud/Consejos2.htm
                           
                          http://www.clinicabaviera.com/web/CirugiaLaser/preguntas.asp

                          http://www.cnoo.es/modulos/publico/guia/guia_03a.html