Una operación de prensa de la Jefatura del Gabinete de Ministros para demostrar que los 'superpoderes' son buenos porque permiten reasignar partidas para controvertidos proyectos como el del museo Ernesto Sábato, fue utilizado por la senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner para buscar recuperar imagen positiva luego de sus monólogos en la Cámara alta. ¿Y qué hay con Sábato? Que los ‘progresistas' lo tratan con una benevolencia que no aplican en otros casos.

El miércoles 19 de mayo de 1976, Jorge Rafael Videla, jefe del Ejército, integrante de la Junta Militar y Presidente de la Nación ‘de facto', recibió en la Casa Rosada a Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato, Leonardo Castellani y Horacio Ratti, presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade).

Borges, Sábato, Ratti y Castellani almorzaron durante mas de 2 horas con los generales Jorge Videla y José Villarreal, secretario general de la Presidencia (el subsecretario general de la Presidencia era Ricardo Yofre).

La Comisión Directiva de la SADE -que había ganado las elecciones internas gracias a sus aliados del Partido Comunista- presionó a su presidente para que entregara, en la carpeta con múltiples pedidos gremiales, una lista con los escritores desaparecidos o presos: Haroldo Conti, Alberto Costa, Roberto Santoro, Antonio Di Benedetto, entre otros. A pesar de la resistencia de Ratti a encargarse de misión tan poco “diplomática†y desagradable para él, como es la de “tener que abogar por esos comunistas†-relató Carlos Patiño- la Comisión Directiva se mantuvo firme y Ratti debió acatar la decisión.

Unos días antes, el padre Castellani había recibido la visita de “una persona que, con lágrimas en los ojos, sumida en la desesperación, había suplicado que intercediera por la vida del escritor Haroldo Contiâ€, secuestrado en su casa el 4 de mayo.

Antes de ingresar a la reunión, los cuatro escritores se prestan a las preguntas de la prensa acerca de sus expectativas sobre el encuentro.

Borges anticipó: “Yo simplemente contestaré lo que me pregunten. Soy tímido y ante tanta gente importante, seguramente me sentiré abochornadoâ€. Días antes, al regresar de su viaje, había recordado ante los periodistas â€la felicidad conque en California escuché de Caillet-Bois la noticia de que ahora estábamos gobernados por caballeros, como son los militares, y no por el hampaâ€. Felicidad desbordante, a juzgar por la efusión: “Cuando Caillet-Bois me informó sobre el golpe, nos abrazamos y lloramosâ€.

Castellani dijo al ingresar a la reunión: “Para mí es un honor entrevistar al Presidente ya que ahora mucha gente nos tiene más respeto que antesâ€.

Primero bebieron, a elección, whisky, jerez y jugo de frutas. Luego, Videla inició la conversación preguntándole a Borges sobre su reciente viaje de 4 meses a USA y los resultados de su operación de ojos. Borges le contestó que estaba muy cansado de la gastronomía estadounidense.

En cuanto al resultado de la cirugía, señaló dónde estaba el perchero, dónde una silla, dónde un cuadro. Y luego le dio un vahído, estuvo a punto de caerse y lo atajaron Videla y Ratti. Cuando se recuperó, todos pasaron al comedor privado.

"El desarrollo de la cultura es fundamental para el desarrollo de una Nación", dijo Videla varias veces, y todos los presentes asentían.

A la derecha de Videla, el protocolo ubicó el padre Castellani. A la izquierda, Ernesto Sábato. Enfrente Borges. Y a sus lados Ratti y el general Villarreal.

Un mozo les servía un menú que la prensa calificó como "sobrio": budín de verduras con salsa blanca, ravioles y ensalada de frutas con crema o dulce de leche, con vino tinto Bianchi 1887 y San Felipe blanco.

Videla, relataron más tarde los escritores, se dedicó a escuchar y les repitió varias veces que para él era un honor compartir esa mesa con tan importantes personajes.

Los ‘progresistas' argentinos han sido muy injustos con Borges pero indulgentes con Sábato. Al fin de cuentas ambos estuvieron ayudando al líder una dictadura a mejorar su imagen ante la sociedad. En esos días ocurrían decenas de procedimientos para detener, torturar y aniquilar a los guerrilleros, sus apoyos, simpatizantes, amigos y familiares.

Ninguno de los presentes fue llevado bajo amenazas sino en forma voluntaria. Ninguno de ellos podía ignorar qué ocurría en la Argentina, pero aceptaron sentarse a la mesa con Videla, quien desde hacía 2 meses procuraba ‘reordenar' a la sociedad doméstica aplicando la Doctrina de la Seguridad Nacional, con el aval de miles de civiles porque era un golpe cívico-militar.

Cabe destacar que la Secretaría de Prensa y Difusión ya estaba vigente, desde el 22 de abril, la disposición que ordenaba: “Queda prohibido informar, comentar o hacer referencia a temas relativos a hechos subversivos, aparición de cadáveres y muertes de elementos subversivos y/o de integrantes de las Fuerzas Armadas o de seguridad por estos hechos, a menos que sea informado por fuente oficial responsable. Incluye a secuestrados o desaparecidosâ€. Y que los periodistas extranjeros que no acataban de inmediato esta norma eran expulsados, como había ocurrido el 28 de abril con el suizo Luc Banheret.

El 28 de marzo, el diario estadounidense ‘The New York Times' había publicado en su portada una nota firmada por Jonathan Kandell -â€At an Argentine party after the coup†(que la revista Cuestionario reprodujo en el que resultó su último número, de abril de 1976, bajo el título "La fiesta inolvidable"), acerca de un ágape en una residencia ubicada en Avenida del Libertador, donde los comensales celebraban los recientes acontecimientos. Entre otros comentarios, apareció el de la esposa de un fabricante de maquinaria agrícola: “Mi esposo está tan contento con el golpe que por primera vez va a pagar los impuestosâ€.

“Exactoâ€, corroboró el cónyuge. “Todos mis amigos dicen lo mismo. Realmente queremos que el gobierno tenga éxito. Si estos militares son tan serios como parece, nosotros vamos a serlo tambiénâ€.

El 2 de abril le habló al país el entonces ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, quien anunció la liberación de precios, reformas al sistema tributario, nueva Ley de Inversiones Extranjeras, y privatización de las empresas “oportunamente socorridas por el Estadoâ€.

El día 12, por una resolución del Banco Central, se dispuso que las empresas que otorgaran aumentos salariales no podrían trasladarlos a los precios y serían privadas del crédito en bancos y entidades financieras.

El diario ‘Clarín' había publicado el 18 de marzo la siguiente noticia: “Seis extremistas resultaron muertos en Córdoba cuando un grupo de compinches intentó rescatarlos en circunstancias en que eran trasladados en un móvil oficial según se informó oficialmenteâ€.

‘La Nación' difundió un comunicado del Comando del 3er. Cuerpo del Ejército (Córdoba) sobre la muerte de 6 “detenidos por actividades extremistas durante un enfrentamiento ocurrido cuando eran trasladadosâ€.

Según informó el diario ‘Clarín' el 20 de mayo de 1976 acerca de lo ocurrido el 19, "Quedó manifestada la preocupación de la SADE por una decena de intelectuales que se encuentran a disposición del Ejecutivo Nacional, así como por la situación de los escritores Haroldo Conti y Alberto Costa, de quienes se ignora el paradero. Luego del encuentro Sabato y Borges hicieron declaraciones".

Las reconstrucciones históricas de aquel encuentro coinciden en que Castellani (probablemente porque Conti pasó 7 años de su vida en el Seminario Metropolitano Conciliar, de Villa Devoto) y Ratti (como titular de la Sade) se interesaron por el caso de Conti, un escritor que simpatizaba con el Ejército Revolucionario del Pueblo, pero ni Borges ni Sábato procuraron interesar a Videla al respecto.

Sabato, de acuerdo al diario ‘La Nación', el 20 de mayo de 1976, relató al cronista: "Es imposible sintetizar una conversación de dos horas en pocas palabras, pero puedo decir que con el Presidente de la Nación hablamos de la cultura en general, de temas espirituales, culturales, históricos y vinculados con los medios masivos de comunicación."

Sábato, en una improvisada conferencia de prensa en la explanada del Banco Nación: “Hubo un altísimo grado de comprensión y respeto mutuo. En ningún momento el diálogo descendió a la polémica literaria o ideológica.†Después, según ‘La Nación', Sábato reflexionó: “Tampoco incurrimos en el pecado de caer en la banalidad. Cada uno de nosotros vertió, sin vacilaciones, su concepción personal de los temas abordadosâ€.

"Con el Presidente de la Nación hablamos de la cultura en general, de temas espirituales, históricos y vinculados con los medios masivos de comunicaciónâ€, afirmó Sábato.

También le solicitaron a Videla: “La transformación de la Sade en un ente recaudador, el pedido de facilidades para viajar a precios reducidos en los pasajes, como sucede con los periodistas†.

Y se conversó sobre la necesidad de elaborar un “Proyecto de ley del idioma, estableciendo normas precisas que velen por la pureza del idioma, prohíban el uso de vocablos foráneos en documentos oficiales, en la enseñanza y en los medios de difusiónâ€.

“Se tocó el problema de la censura†-dijo Ratti- "y en general se planteó la conveniencia de tener que orientar al público para no tener que recurrir a la censura, para que quien es capaz se haga la censura él mismoâ€.

Entusiasmado, Sábato siguió: "Fue una larga travesía por la problemática cultural del país. Se habló de la transformación de la Argentina, partiendo de una necesaria renovación de su cultura".

Sábato dijo acerca de Jorge Rafael Videla, cuyo indulto acaba de caducar la Justicia federal, por recomendación del gobierno de Néstor Kirchner: "Excelente. Se trata de un hombre culto, modesto e inteligente. Es un general con civismo (…). Me impresionó la amplitud de criterio y la cultura del Presidente"

Afirmar que Videla es un hombre culto, es una genuflexión. Mientras fue Presidente, Videla pudo tener alguna otra cualidad, pero seguro que esa no fue la cultura. La demostración más acabada de esto fue la designación de Juan Llerena Amadeo en el Ministerio de Educación y Cultura.

En tanto Jorge Luis Borges, según la versión del diario ‘La Prensa' también del 20 de mayo, dijo acerca de su encuentro con Videla: ""Le agradecí personalmente el golpe del 24 de marzo, que salvo al país de la ignominia, y le manifesté mi simpatía por haber enfrentado las responsabilidades del gobierno. Yo nunca he sabido gobernar mi vida, menos podría gobernar un país" (…)".

La diferencia entre Borges y Sábato es que Borges nunca intentó cautivar a los ‘progresistas' mientras que Sábato, años después, intentó seducirlos y hasta participó de la redacción del ‘Nunca Más', de la Conadep de Raúl Alfonsín, sin hacer una autocrítica profunda de sus días en el ‘Proceso'. A Magdalena Ruiz Guiñazú, otro ícono ‘progre' debería exigírsele algo similar.

Concluido el almuerzo, Borges se escabulló hábilmente del cerco periodístico, retirándose en automóvil, pero antes “ofreció su residencia para mantener en ella un coloquio de los 4 escritores que participaron de la reuniónâ€, según Castellani a ‘La Nación'. Sin embargo, agregó, al llegar allí “nos llevamos una sorpresa. Una persona que nos abrió la puerta dijo que Borges no nos podía atender porque estaba en cama con fuertes dolores de estómago. En fin, son cosas que pasanâ€.

Sin embargo, Borges parece haberse recuperado lo suficiente como para recibir minutos después a los periodistas de ‘La Opinión', de acuerdo con la nota firmada por Martín Muller (“Un purgatorio para Borges y la prensaâ€, publicada el jueves 20 de mayo). “Con máxima cortesía y serena obstinación, el dueño de casa invitaba a sus tenaces visitantes a conversar de cualquier tema, menos del que interesaba a sus interrogadoresâ€.

Finalmente, accedió a resumir la reunión en pocas palabras: “Fue una conversación agradable. Yo hablé muy poco. Le agradecí al Presidente por la salvación de la patria. El escuchó todo con mucha cortesía y mucha atenciónâ€.

En 1978, Sábato le dijo a la revista alemana ‘Geo': "La inmensa mayoría de los argentinos rogaba casi por favor que las Fuerzas Armadas tomaran el poder. Todos nosotros deseábamos que se terminara ese vergonzoso gobierno de mafiosos" (por el gobierno de María Estela Martínez de Perón).

Sábato también explicó: "Desgraciadamente ocurrió que el desorden general, el crimen y el desastre económico eran tan grandes que los nuevos mandatarios no alcanzaban ya a superarlos con los medios de un estado de derecho. Porque entre tanto, los crímenes de la extrema izquierda eran respondidos con salvajes atentados de represalia de la extrema derecha. Los extremistas de izquierda habían llevado acabo los mas infames secuestros y los crímenes monstruosos más repugnantes".

Muy lógico Sábato al plantear la ‘teoría de los 2 demonios', que sigue siendo la interpretación de los ‘70/'80 de Urgente24, pero no es la de Kirchner, quien sostiene que todo lo ocurrido fue por la aplicación del "terrorismo de Estado".

La SIP (Secretaría de Información Pública) había difundido el siguiente comunicado previo, publicado en varios medios de comunicación: "El General se comunica con las Fuerzas Vivas. Poco más de un mes ha transcurrido desde el golpe, con una vertiginosa sucesión de medidas dirigidas a extirpar de raíz los males severamente diagnosticados por las FFAA -“demagogia complaciente, desorden, parálisis, corrupción generalizada, subversión de valoresâ€[4]. Ha llegado el momento de comunicarse con la sociedad, para manifestarle la claridad y firmeza del Proyecto que habrá de sanearla. Para ello, en el transcurso del mes de mayo de 1976 se multiplican los encuentros con representantes destacados de diversas corporaciones, así como los discursos ante los directivos de medios de comunicación, que deberán hacer llegar ese mensaje a la ciudadanía.

Encabezó esta lista de encuentros, el domingo 9 de mayo, un almuerzo con los científicos, al que son convocados Luis F. Leloir, René Favaloro, Julio Olivera, Roque Carranza y Alfredo Lanari.

Días más tarde Videla recibió a un grupo de ex cancilleres.

El 17 de mayo recibió a las nuevas autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina (monseñores Juan Carlos Aramburu, Vicente Zaspe y Adolfo Tortolo), que dos días antes habían difundido la Carta Pastoral anual, documento que planteaba, entre otros conceptos: “La justificación histórica del proceso que vive nuestro país no sólo se fundamentará por el término que puso a una determinada situación de cosas, sino también por la implementación adecuada de su acción política en la prosecución del bien común de toda la Naciónâ€.

La revista Crisis, para el que sería el penúltimo número antes de su cierre (julio de 1976) buscó entrevistar a los cuatro escritores para que dieran su visión del encuentro.

Sábato, por su parte, respondió sin vueltas a la requisitoria telefónica: “Yo no hago declaraciones para la revista ‘Crisis'â€.

La nota publicada en el Nº 39 (“Ecos del encuentro del Presidente de la Nación con los escritoresâ€) reprodujo las entrevistas a Ratti y Castellani.

“Fíjese qué curioso -le dijo Castellani al periodista- Borges y Sábato, en un momento de la reunión, dijeron que el país nunca había sido purificado por ninguna guerra internacional. Ellos más tarde lo negaron, así como aseguraron decir cosas que, en realidad, no dijeron. Pero hablaron de la purificación por la guerra. Lo interesante es que el presidente Videla, que es un general, un profesional de la guerra, los interrumpió para manifestar su desacuerdo. […] A mí también eso me cayó como un balde de agua fría, por lo tremendo que eso significa. Además, por lo incorrecto: se olvidan de que la Argentina atravesó varias guerras internacionales, como la de independencia, la del bloqueo anglo-francés, la del Paraguay, y más bien que de esas contiendas no salió purificadaâ€.

En algún momento del almuerzo, Castellani, como se había comprometido a hacer, entregó un papel con el nombre de Haroldo Conti a Videla; según relata después a ‘Crisis', éste “lo recogió respetuosamente y aseguró que la paz iba a volver muy pronto al paísâ€. Asimismo, Ratti le presentó una lista de escritores -â€creo que eran 16 nombres, que estaban pasando por una circunstancia muy lamentable, como es el caso de Haroldo Conti y Eduardo [en verdad se trataba de Alberto] Costa, de los que nada se sabe hasta la fechaâ€.

Conti había sido papá de Ernesto en febrero de 1976. Fue secuestrado el 5 de mayo en su departamento de la calle Fitz Roy. En los días anteriores al secuestro, había colgado en su escritorio un cartel con la frase "Hic meus locus pugnare est et hinc non me removebunt" ("Este es mi lugar de combate y de aquí no me moverán"). Hasta el día de hoy permanece desaparecido.

Los otros dos invitados no hicieron mención a Conti durante el almuerzo.

En la entrevista con ‘Crisis', Ratti se dijo confiado por el resultado de su solicitud. Del “general con civismo†-como calificó a Videla al salir de la reunión- espera la pronta resolución de los problemas planteados. Como muestra de la celeridad y eficacia castrenses, uno de los casos expuestos, refiere -una demorada pensión para una nieta de Groussac- se ha resuelto en pocos días.

Acerca de Sábato cabe destacar que así como lo utilizó Videla, también aceptó ser usado por Alfonsín y ahora por Kirchner, quien necesita legitimar los superpoderes porque las encuestas de opinión indica que la población ha repudiado esa ostentación del autoritarismo. Pero él ya no cambiará.

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