"La decisión del juez me devolvió un hijo", expresó Roxana Martins, la mamá de Maximiliano Ferraro, un joven de ojos verdes, amplia sonrisa, que mide más de un metro ochenta y que salió hace 26 días del quirófano tras una intervención única en su tipo en latinoamérica.

En declaraciones al diario La Capital, la mujer recordó que Maximiliano "nació como un niño más en un hospital de Rosario", pero que a los 11 meses tuvo la primera convulsión.

"Una noche estábamos cenando y de pronto empezó a tener convulsiones. Se puso todo colorado, se le aceleró la respiración y tenía las pupilas dilatadas", narró Roxana.

Maximiliano fue llevado por sus padres a una clínica, donde quedó internado, donde, tras los primeros estudios, se diagnosticó el mal de Bounderville, o esclerosis tuberosa, una afección provocada por la mutación en los cromosomas 9 y 16.

La familia Ferraro estuvo ocho años probando diferentes medicamentos, hasta que fue operado en el hospital Garrahan, de la Capital Federal.

Según los padres, a partir de ese día Maximiliano pudo jugar a la pelota, descansar tranquilo y hacer actividades con normalidad, pero las convulsiones volvieron a los 17 años, aunque de manera más leve.

"Se ponía agresivo, tiraba las cosas y rompía lo que tenía a mano", relató una tía. "Después pedía perdón y se sentía culpable", agregó.

La enfermedad se agravó a tal punto que los tres hermanos, Ezequiel (21), Fernando (13) y Milagros (7), plantearon a sus padres la posibilidad de internar a Maximiliano.

"La posibilidad de una nueva operación nos atemorizaba, pero a la vez era la única opción para Maxi", sostuvo su madre, quien agregó que en ese momento comenzaron a tener problemas con la Unión Personal Civil de la Nación y la gerenciadora OMI, que no le reconocía los estudios previos y la cirugía.

De esta manera, la familia Ferraro presentó un recurso de amparo en la Justicia. "Maxi corría riesgo de vida y el 4 de agosto el juez, que me devolvió un hijo sin quererlo, decidió que la obra social debía cubrir la operación en la clínica indicada por los médicos", afirmó la madre.

El 17 de agosto pasado Maximiliano fue operado durante 16 horas y desde ese momento no tuvo más convulsiones y se recupera lentamente.

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