Por su parte, Ismael Pérez Ayala, el hombre sindicado de haberle rociado ácido sulfúrico en el rostro a su ex compañera, negó los cargos que le imputan y se declaró inocente.

“Cómo iba yo a atentar contra la persona que amo”, afirmó Ismael, quien aceptó que se encontró con la mujer cerca de las 6:00 de la mañana, “pero no para hacerle daño”.

Según Pérez Ayala, “le llevé como regalo para uno de los nietos de ella un suéter y yo seguí mi camino con la carreta, porque vendo sábanas y lencería, y cuando estaba cerca a la UIS me rodearon unos policías y me dijeron declárese culpable que así le rebajan la pena”.

Ayer en la audiencia de control de garantías en el Palacio de Justicia, la Juez declaró ilegal la captura de Pérez Ayala, al parecer porque no existen pruebas suficientes que lo incriminen en el delito de lesiones personales.

Sin embargo, la Juez que conoció del caso, le prohibió a Ismael acercarse a la familia de Nelfa Domínguez (hijas, hermanas, nietos y actual pareja).

La investigación la continuará adelantando la Fiscalía, según se derivó de la audiencia.

La noticia de la libertad de Ismael no le cayó nada bien a los familiares de Nelfa, quienes insistieron en su culpabilidad e indicaron que “eso demuestra que no hay justicia”.

Entre lágrimas, Yolanda, hermana de la víctima, sostuvo que “Ismael la tenía amenazada de muerte porque no aceptaba que ella se hubiera ido a vivir con otro hombre”.

Otros familiares de Nelfa pidieron a la Juez “volver a abrir el proceso porque ese señor tiene que pagar por su delito”.

Aferradas a las rejas del HUS, las hijas de Nelfa lloraban ayer la tragedia de su madre.

“Los médicos no nos dan esperanza pues ni siquiera nos puede ver. Nos han dicho que es muy poco lo que se puede hacer”, dijo entre sollozos una de ellas.

Para los demás familiares de la víctima, “es necesario que la justicia profundice en sus investigaciones y no solamente se quede con la versión de Ismael”.

El caso de Nelfa, quien fue quemada con ácido sulfúrico, para los médicos que la atienden en el Hospital Universitario de Santander, HUS, “reveló la facilidad con que se puede acceder a ese peligroso elemento en la ciudad”.

Para un especialista en toxicología del HUS, “el ácido sulfúrico, elemento químico con el que fue atacada, es un producto que al parecer no tiene ningún control sanitario en el sentido de la restricción a la venta, porque aquí recibimos varios casos de quemados con esa sustancia”.

Sin embargo, Vanguardia Liberal intentó comprar el producto en algunos puntos autorizados para su comercialización, pero no fue posible de manera telefónica, pues el vendedor manifestó que es necesario diligenciar un formulario y precisar qué tipo de uso se le va a dar.

De acuerdo con el laboratorio, quienes emplean con mayor frecuencia en el área metropolitana el ácido sulfúrico son los joyeros.

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