Los médicos instalaron el Hospital de Oftalmología en un ala del que era el Centro de Salud de San Cristóbal, ahora denominado Hospital Nacional. Al nuevo centro oftalmológico lo bautizaron con el nombre de José Joaquín Palma, en honor del poeta cubano que escribió la letra del Himno Nacional de Guatemala.

La fotografía de Ernesto “Che” Guevara, uno de los artífices de la revolución cubana, está presente en los lugares de trabajo de los médicos caribeños.

Por la afluencia de pacientes, el hospital ha tenido que calendarizar un día por semana para atender a cada departamento: lunes le corresponde a Guatemala; martes, a Petén; miércoles, a Escuintla, y así sucesivamente.

El hospital da tratamiento a adultos con enfermedades oculares como cataratas y carnosidad o pterigión.

Eduardo Chacón, médico cubano, explica que es lo único que pueden operar con el equipo que tienen.

“Mucha gente viene a pedir tratamiento para que les demos lentes, pero eso no lo podemos hacer ahora”, dice.

Según el facultativo, en casos críticos que no pueden ser atendidos en ese hospital, la misma institución hace los trámites para llevar al paciente a Cuba, para que reciba un tratamiento completo.

“La gente está muy agradecida, como una vez que vino un adulto mayor llorando a darnos las gracias. Me preguntó cuánto debía pagar y le dije que sólo le pedíamos obediencia para seguir las recomendaciones y curarse”, recuerda Chacón.

Para optar a las cirugías, la administración del hospital programa la visita de por lo menos ocho médicos a las comunidades, a fin de hacer una evaluación preliminar y determinar qué pacientes son aptos para una cirugía ocular.

“Cada día llega un bus de diferentes lugares, con pacientes para ser tratados”, informa Rudy Iboy, director del Hospital Nacional.

Las operaciones de carnosidad duran entre siete y 10 minutos; las de catarata, unos 20 minutos.

Luego de la intervención quirúrgica, los pacientes pasan a un hospedaje donde les proporcionan atención y alimentación por 24 horas de convalecencia, todo pagado por Cuba.

“La idea es que los médicos cubanos estén dos años aquí, y esperamos que su estancia pueda ser seguida por epesistas (practicantes) universitarios”, dice Iboy.

Las diferencias políticas entre Cuba y Estados Unidos no escapan al trabajo. Una de las preocupaciones que ahora hay en San Cristóbal es la llegada de una delegación de médicos estadounidenses al Hospital Nacional para atender a los pacientes locales.

“Ese es un asunto que discutimos y tratamos de solucionar, ya que todos entenderán que la misión es ayudar a los pacientes guatemaltecos”, agrega el director del hospital.

Anabella Martínez, de 38 años, es una de las personas operadas por carnosidad en San Cristóbal, Alta Verapaz, por médicos cubanos.

Explica que ahora tiene confianza en la solidaridad, tras haber sido operada de sus ojos en forma gratuita. “Es necesario que la comunidad rural sepa que se pueden curar aquí; lo que más me impresionó fue la forma en que nos trataron, y lo rápido”, comenta.

Ricardo Monterroso tiene 63 años y llegó desde Palencia para ser operado.

Padecía de cataratas. Ahora dice que está agradecido por una nueva oportunidad.

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